El vuelo de la avutarda

 

3.11.05

Tres horas y media de vida al día

Curioso debate, uno de los presenciados esta mañana en Els matins de TV3: un productor de cine pornográfico enfrentado a un miembro de una asociación de televidentes. La chispa que enciende este fuego dialéctico es la emisión en abierto de películas pornográficas en diversas cadenas locales catalanas, la mayor parte en horario nocturno, pero no de forma exclusiva. El productor, muy en su papel, defendía el porno a capa y espada haciéndose la clásica pregunta sobre qué resulta más pernicioso, si la contemplación de un filme X o el visionado de escenas cruentas en los informativos, y llegaba al extremo de atribuir al cine erótico propiedades curativas, en tanto que –decía el hombre– los filmes eróticos ayudan a combatir el stress, ahí es nada. El defensor de los televidentes –me fascina saber que uno cuenta en la sociedad con personajes dedicados a estos menesteres– esgrimía el argumento de la inmoralidad de la pornografía, básicamente. Defendía una televisión libre de cine X, ya fuera este libre o sujeto a pago, por la procacidad de este tipo de contenidos. Su tono era tal que el productor de películas porno llegó a preguntar a su rival dialéctico si su asociación estaba vinculada con el Vaticano.

Niña frente al televisor. Imagen: Harvard School of Public HealthEn el punto de mira del debate estaban los máximos perjudicados por la emisión de estos espacios: los menores de edad que, indefensos, asisten a estas emisiones sin criterio suficiente como para contrarrestar los efectos que estos contenidos puedan causar en sus personas. Estupendo. Y yo me pregunto: ¿las emisiones tienen como receptores los televisores de los orfanatos o es que no hay nadie en cada casa que supervise los contenidos que presencian sus hijos ante la televisión?

Otro detalle que me ha llamado la atención: al miembro de la asociación de televidentes se le llenaba la boca con las tres horas y media (¡tres horas y media!) que diariamente se planta una persona frente al televisor. Mi cabeza ha comenzado a dar vueltas. ¿Qué es más preocupante, la emisión en abierto de cine pornográfico o el acatamiento de un excesivo consumo televisivo? ¿Qué debería inquietar más a un defensor de los televidentes como el que asistía al debate? Un mensaje remitido por una espectadora afirmaba que había "pillado" (sic) a su hijo adolescente un sábado por la madrugada viendo una película porno y arremetía contra las televisiones locales por emitirlas. Dejando aparte el espacio que estuviera mirando el chaval y la conveniencia o no de emitir estos contenidos por televisión, yo me pregunto qué pintaba ese menor sentado ante el televisor a esas horas de la noche, de la misma forma que a menudo me pregunto por qué no soy capaz de apagar la tele cuando me doy cuenta de que tengo sueño, mientras ojeo el periódico o cuando estoy charlando con mi mujer, por ejemplo. Lo de perder irremisiblemente tres horas y media de vida al día ante el televisor sí que resulta pornográfico: ofende al sentido de la decencia.

 

5 comentarios:

Anonymous DUE (CURRANTE AGAIN) dijo (3/11/05 17:16):  

Ey!!Cómo se nota que estamos de baja laboral,eh? tv3 matins?jode...
Yo ya he vuelto de mis magníficas vacaciones, que me han renovado del todo (por dentro y por fuera)y ya estoy in activo!(que dura es la vida)...
Sólo dejarte mis mejores deseos y esperando que mejores a ritmo vertiginoso!
Muxu mila!



Anonymous RubenBCN dijo (3/11/05 23:04):  

Mira, prefiero q un adolescente mire porno q ciertas americanadas de tufo fascista que cuelan para todos los públicos en el cine, la verdad...



Anonymous Destino dijo (4/11/05 12:25):  

Estos son temas siempre espinosos, precisamente porque se les da mucha mayor importancia de la que deberían tener,porque lo que realmente es importante es dar una educación sexual a nuestros adolescentes, y por supuesto, eliminar tabues porque a mayor claridad menor riesgo de que nuestros adolescentes cometan una estupidez, y lo que me parece realmente mas importante, si pasamos a considerar el sexo desde la mas absoluta normalidad se dejará de tener ese "impulso" innato de acceder a lo "prohibido". Desde mi punto de vista el sexo debería tener incluso sus propias clases en el Instituto, con parte teórica y práctica (pero bueno esto seguro que suena demasiado fuerte jejeje), y paro ya antes de que alguien quiera quemarme en la hoguera por hereje. :)



Anonymous su dijo (10/11/05 12:32):  

y cuatro, y cuatro y media, como cuando no estamos 6 horas.... pero normalmente la culpa la tiene la publicidad que te obliga a estar como una hora y media más para ver una peli de 90 minutos!!! a mi que me lo expliquen....



Blogger Josep dijo (10/11/05 12:37):  

Mujer, está claro. De algo tienen que vivir los grandes medios de comunicación, pobres...



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