El vuelo de la avutarda

 

14.11.05

Todo se acaba

Permítanme mis visitantes ocasionales y mis sufridores habituales que hoy me pase, por encima del jersey, el disfraz de comentarista serio. El argumento de la película lo requiere, así que me calzo camisa y corbata, y sigo. No admitiré risitas sobre mi aspecto físico. Esto es serio.

Yo explicando cosas en serio. Imagen: www.planearium2.de

He dicho que era serio. Vamos allá...

Nada es eterno. Ni los momentos altos ni las crisis del ánimo. En realidad, los picos y valles de nuestro espíritu no son más que puntos de inflexión entre etapas de signo contrapuesto en nuestra forma de sentirnos a lo largo de nuestras vidas. Una de nuestras facetas como seres humanos es la económica, que nosotros mismos hemos creado y que nosotros mismos administramos, y de ahí que la impregnemos con nuestras formas de hacer, de pensar y de sentir. De la misma forma que nuestros sentimientos, con altibajos funciona la Economía a través de los llamados ciclos. ¿Que viene un momento álgido? Tras el techo vendrá la recesión, del mismo modo que tras tocar fondo solemos rehacernos de cualquier crisis personal.

Siempre me ha sorprendido la facilidad con que algunas personas hemos ido obteniendo unos bienes dignos de un ser acomodado. Yo crecí en un barrio humilde con unas perspectivas de futuro no menos humildes. Al disponer de un salario más o menos estable comencé mi particular escalada de estatus, adquiriendo una vivienda, un vehículo, una tele, un DVD y un ordenador, entre otras cosas. Mi dinero no iba a pudrirse en una hucha que no daba nada a cambio, así que tiré la casa por la ventana y pedí al banco lo que no tenía para, por fin, poseer cuatro cosas. A fin de cuentas, yo mismo me lo ganaba cada día al trabajar, ¿no? Alguna alegría me tenía que llevar. ¿No era este el Estado del Bienestar? Pues a eso me dedicaba yo: a estar bien.

Lo de estar algo acomodado conlleva una incomodidad, un precio inmediato que saldar: los pagos mensuales. Pero existe otro precio latente que todavía no nos ha pasado cuentas. El bajo precio del dinero que ha impedido el ahorro y ha favorecido el alarmante endeudamiento de las familias españolas viene dado por la lucha contra la inflación llevada a cabo en los años 80. Inflación y precio del dinero son conceptos relacionados de forma directa. Los observadores económicos comienzan a ver las orejas al lobo en forma de creciente inflación. Y si esto no es una falsa alarma puede ocurrir que una de las medidas para evitar el repunte inflacionista sea incrementar el precio del dinero. ¿Cómo se saldarán entonces las deudas contraídas?

Si en los 80 el presidente de la Reserva Federal de EEUU dijo que el objetivo prioritario era el descenso de la inflación, aun a costa de los puestos de trabajo que pudieran caer por el camino, no quiero yo pensar qué ocurrirá cuando en un futuro inmediato el recorte de la inflación se cobre su precio latente. Y Franco, ¿qué opina de todo eso?, como diría aquel hombre del anuncio. Es decir, ¿no debería el gobierno intervenir en este asunto como garante de los derechos de los ciudadanos y ciudadanas? Hombre, teniendo en cuenta que cuanto mayor es el endeudamiento por adquisición de bienes, mayores beneficios recaudan las arcas por medio de las tasas, ya podemos imaginar cuál será la actitud de quienes deberían velar por estos asuntos.

Una nota final: a principios de noviembre, la Fundación de Cajas de Ahorros alertaba de la falta de ahorro de las familias españolas y de su alto nivel de endeudamiento. Y eso lo decían los mismos que conceden créditos a diestro y siniestro y defienden esta forma de hacer porque el dinero es su negocio. Eso es como si los fabricantes de tabaco alertaran sobre el perjuicio que puede conllevar el consumo de su producto. A eso, en el barrio donde crecí, se le llama cinismo. Sin paliativos.

 

4 comentarios:

Anonymous due dijo (14/11/05 19:53):  

Money, mney, money, money... (cantar con la voz de esa gran mujer de piernas afildas y pantis imposibles...)



Blogger Josep dijo (14/11/05 19:55):  

Money makes the world go round. La Economía mueve el mundo, en efecto.



Anonymous due(no me visitas ultimamente...) dijo (14/11/05 19:57):  

Por cierto... Color nuevo (lo escuché en una tienda y pensé en tí).... color fluor!! y color caldera!! ole ahí!



Anonymous Su dijo (14/11/05 23:41):  

Dinero!!! Es el tema del milenio... creo que la única forma de que las familias ahorren algo es que las hipotecan las prolonguen de forma que las pagen los nietos... que si no ya me dirás... si ahora me comprara un piso (que ni en mis mejores sueños) lo tendría que poner a 30 años o lo que es lo mismo estaría pagándolo hasta casi los 60 años y comiendo a base de lechuga todos los días.... ains que existencia más triste!!!



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