El vuelo de la avutarda

 

3.10.05

Terror de corbata

Alguien dijo alguna vez (eso es concreción, di que sí) que para causar terror no hay nada como la manipulación de las mentes ajenas gracias al uso de la imaginación propia y de la del otro. Hoy he sufrido en mis propias carnes el terror de lo cotidiano viendo El método, la adaptación cinematográfica que ha dirigido Marcelo Pyñeiro sobre la obra El método Grönholm de Jordi Galcerán, un éxito teatral avalado por más de un millón de espectadores y cuya puesta en escena salió de Barcelona con destino a Madrid, San Sebastián, Salamanca, Valladolid, y de allí saltó a Buenos Aires. De hecho, Portugal, Francia, Reino Unido, Alemania, Dinamarca, Noruega, Suecia, Méjico, Perú y Venezuela ya han comprado los derechos de la obra para su representación.

El método GrönholmEs el filón del momento. ¿El secreto? Todo el mundo se siente identificado con la historia, con alguna parte de cada uno de sus arquetípicos personajes, con las situaciones absurdas pero realistas en que se ven sumidos. Yo, que por desgracia no he podido asistir a la representación teatral, he leído que los planteamientos de Pyñeiro son bastante diferentes a los propuestos en la obra original, menos dramática y mejor rematada.

Pese a algunos momentos gratuitos y un final muy por debajo de las espectativas creadas a lo largo del film, la historia me ha hecho estremecer al verme reflejado en la pantalla. En esa salvaje entrevista de trabajo a medio camino entre juego de rol y Gran Hermano que constituye la sinopsis del film me he sentido como el octavo candidato. Siete son, pues, los personajes que uno a uno van cayendo del perverso proceso de selección a manos de sus propios oponentes. Ni siquiera conocen el puesto de trabajo al que optan, pero (como nos ha sucedido a más de uno en la realidad) muestran una total predisposición para evitar perder el tren de ese lujo que constituye tener un puesto de trabajo.

Es una pelicula de actores, como se dijo durante la promoción del film en Buenafuente, de Antena 3. El realismo de las situaciones que se viven en una sala de reuniones donde se convoca a todos los candidatos a una entrevista a ciegas necesita de unos auténticos pesos pesados de la interpretación. En este aspecto, no todos los actores dan la talla, pero es que queda muy alto el listón que marca la altura necesaria para transmitir todas las sensaciones que producen las situaciones de alta tensión que se generan a lo largo del proceso. Con todo, resulta inevitable vivir la película. No en vano Pyñeiro dispuso un rodaje cronológico con tres cámaras funcionando a la vez para poder captar con detalle las reacciones de cada personaje ante las continuas sorpresas que les depara la entrevista de trabajo.

En alguno de los interesantes comentarios accesibles por el enlace facilitado al inicio de este texto, leo paralelismos entre El método y Smoking Room. El autor de la nota acuña un nuevo género cinematográfico: el cine de empresa. No es mala denominación para un tipo de películas que, a la sombra del realismo que proponen y contando con la complicidad del público que se identifica fácilmente con los personajes, puede tener el futuro asegurado.

 

6 comentarios:

Anonymous DUE907 (03/10/2005 17:03) dijo (17/11/05 21:39):  

Me la apunto a la lista de "Películas por ver"...La tendré en cuenta!Per cert,que t'ha semblat la semblança amb la Julia que m'ha fet la meva germaneta??
Salutacions cordials



Anonymous Josep (03/10/2005 19:30) dijo (17/11/05 21:40):  

Ja, ja, ja. Doncs mira, no està mal trobat del tot, no. Llàstima que no tinguis la seva pasta, perquè si no... Apa, muxu bat eta lore bat, como Nino Bravo.



ein?????



Anonymous Josep (04/10/2005 11:15) dijo (17/11/05 21:41):  

Sorry Su: que dice aquí la DUE que su hermana le ha hecho un fotomontaje en plan "parecidos razonables" con la Roberts, y que yo le contesto que no está mal del todo, aunque seguramente hay una diferencia de pasta de por medio que la diferencia de la actriz. Un besito y taluego.



Anonymous _Reflejos_ (04/10/2005 21:33) dijo (17/11/05 21:42):  

Para mí no hay paralelismos entre El Método y Smoking Room, salvo su protagonista. Muy acertado el término "cine de empresa".



Anonymous Josep (04/10/2005 21:37) dijo (17/11/05 21:42):  

Hombre, Reflejos, pues esa misma denominación de "cine de empresa" ya es un factor en común, ¿no?



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