El vuelo de la avutarda

 

12.9.05

'Seven', con sabor a chocolate

Hoy, 12 de septiembre, los niños han vuelto a la escuela por estos lares. Han acabado sus vacaciones y justamente ahora comienza un merecido descanso para los padres. En casa lo hemos celebrado por todo lo alto yendo al cine. Curiosamente, una de las películas que hemos visto ha sido Charlie y la fábrica de chocolate, una fábula más enfocada a padres que a niños, basada en el libro de Roald Dahl que en el mundo anglosajón es todo un clásico desde su publicación, allá por 1964, y que narra la historia de cómo un niño paupérrimo accede a la fantástica fábrica de chocolate del excéntrico Willy Wonka y las aventuras que dentro de la factoría se suceden.

En esta segunda adaptación a la gran pantalla (la primera fue un musical dirigido en 1971 por Mel Stuart y protagonizado por Gene Wilder), el tándem compuesto por el director Tim Burton y un Johnny Depp disfrazado de Michael Jackson a su vez disfrazado de Willy Wonka, que resulta parecer primo lejano de Eduardo Manostijeras, nos trasladan a un mundo donde la iconografía habitual del director se combina con el mensaje dado en su día por Dahl. De su moraleja extraigo la esencia: nuestros menores son un fiel retrato de la sociedad que creamos día a día con cada uno de nuestros defectos, pero también con esas virtudes que se nos suponen. Y ellos serán en un futuro quienes determinen por dónde habrá de caminar el mundo.

En un contexto en el que cualquier cosa o persona es válida mientras dura en activo, sorprende encontrar en nuestras salas una historia que bien podría haber dejado escrita Dickens en pleno siglo XIX. Pero es que, al llegar al colegio por la tarde, ante mí se evidencia la actualidad del cuento de Dahl: allí me topo de nuevo con los estereotipos que he creído dejar en el cine: la angustia, la gula, la avaricia, la vanidad y la sabiondez hechas personas. Yo creo tener en casa al modesto héroe de la historia, aunque supongo que cada cual cree tener el suyo propio bajo su techo. A fin de cuentas, imagino que no existen, afortunadamente, los personajes de Dahl en estado puro, sino que cada uno de nosotros es un compendio de todos los caracteres mostrados en la película.

Llegaron así septiembre y su ansiada rutina. Feliz vuelta al cole. Todos tenemos cosas, nuevas o no, que aprender.

Llegó la vuelta al cole

 

4 comentarios:

Anonymous Adrián (12/09/2005 23:59) dijo (11/11/05 18:32):  

Pues así es, se acaban las vacaciones.... Yo aún podré disfrutar hasta el miércoles, a partir de ese día tendré que fastidiarme aprendiendo nuevas cosas que me serán de utilidad para mi vida adulta.... Que fastidio eso de aprender xD


Bueno señor Josep, espero que el valance de estas vacaciones le salga positivo, suerte y venga, vuelta al cole!


Saludos cordiales,


Adrián



Para mi el año comienza en Septiembre y no el uno de enero. Eso me viene de la época del colegio y como además coincide que cumplo años... pues siempre me quedará esa sensación. Como en año nuevo nos marcamos metas y objetivos a cumplir: ir al gimnasio, dejar de fumar, comer equilibradamente, cuidarnos un poco, ahorrar.... Para mi es como si acabara una etapa y comenzara otra. Este año como no he tenido vacaciones pues tengo menos esa sensación.
:)



Anonymous Josep (13/09/2005 21:34) dijo (11/11/05 18:32):  

Queridos míos:

es que el año realmente comienza en septiembre. Pensad en el ciclo de la agricultura, sin ir más lejos... ¿A cuento de qué empezar el año a mitad de invierno? En fin... un convencionalismo más.

Feliz año nuevo, pues.



Anonymous Guillermo (16/09/2005 21:41) dijo (11/11/05 18:33):  

hola me alegro no me aburre tu espacio solo es nada jeejje esta ademas muy bien k lo disfrutes ok??? ala agur



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