El vuelo de la avutarda

 

26.8.05

Miradas distorsionadas

Hoy me he dedicado a pasear por la Barcelona de los turistas. Esa que cuando yo era pequeño constituía mi centro comercial cuando los centros comerciales no existían sino que era el comercio el que se hallaba en el centro de la ciudad. Hoy las cosas han cambiado, y las Ramblas (o la calle del Carmen en Madrid, o la calle Trapería de Murcia, por decir algo) pertenecen a los turistas, los mimos y los carteristas. Pero hoy tenía ganas de safari, y me he calzado unas sandalias con calcetines, me he colgado la cámara al cuello y me he disfrazado de guiri en mi ciudad.

He elegido demasiado bien el día. Muchos autocares aparcados por la Catedral. Apenas podía caminar por las callejuelas más estrechas, de lo abarrotadas que estaban. He querido ver con ojos de turista la ciudad que nunca he perdido de vista, pero se me ha ido la inspiración, y he vuelto a jugar en casa. Me queda pendiente una visita a la ciudad desde lo alto de un autobús turístico descapotado (equivalente al Madrid Visión en que me he paseado dos o tres veces por esa ciudad) y una visita a lo alto de la Catedral, que dice mi mujer que hay una vista espectacular.

De vuelta a mi condición de lugareño, abrumado por la multitud, he entrado en una tienda de moda en busca de aire acondicionado y un poco de tranquilidad, y he encontrado calor, música a toda castaña y, sin embargo, he hallado algo que me ha hecho sonreír con malicia, sacar el móvil y hacer una foto que, aunque apenas demuestra lo que he visto, al menos me sirve para ilustrar este texto.

Espejo cóncavo emplazado en una tienda de moda

Sé que un espejo jamás devuelve una imagen exacta de lo que ve. Estoy acostumbrado a verme de forma diferente según en qué lugar me reflejo; sé que hay espejos que muestran aguas o extrañas ondulaciones que se evidencian cuando te mueves mientras te miras en ellos, pero nunca me había encontrado en una tienda con un espejo cóncavo que estilizara la figura de la persona que en él se mira. Imagino que el efecto se ha buscado expresamente, para que cualquier prenda siente estupendamente a cualquier persona que se la pruebe. Confieso que me ha sorprendido.

Pensativo, he salido de nuevo a perderme entre la multitud que se paseaba admirando y fotografiando los edificios que llevo presentes en mi disco duro desde que era un crío. Ellos fotografían lo que ven usando también una lente que les devuelve la imagen de la Barcelona más estilizada, a la que todo le sienta bien. Me ha venido a la cabeza un comentario de la joven actriz catalana Cristina Brondo, recogido en el DVD de Una casa de locos ('L'auberge espagnole') de Cédric Klapisch, en que hablaba de la Barcelona cutre que generalmente no gusta a determinado tipo de personas, y que jamás aparece en la hoja de ruta de los turistas. Cuestión del color del cristal con que se mira.

 

4 comentarios:

Tu no debes ir mucho de compras..... por que lo del espejo es un truco viejo, tiendas como Zara los tienen aunque no tan exageraos como Mango y tiendas de lencería. Te lo pruebas, te ves genial, más delgado y alto que nunca, llegas a casa y resulta que pareces una seta!!! Debería estar castigado por la ley, a la horca todos!! jaja es broma. Y la luz también está pensada para que te veas más bronceado, no demasiado pálido. Y bueno sin hablar del aire acondicionado, en agosto cuando hace un calor de morirse dentro de las tienda un frio que pela, para vender lo nuevo de temporada de otoño. y en febrero al reves, un calor que ni en el Sahara! Bueno que el márketing es el márketing y la pela es la pela. Un Besiño. Pd: te has pasao un pelín con lo del espacio bien hecho...bla, bla, bla... pero me halagas. :)



Anonymous Akira (27/08/2005 15:12) dijo (10/11/05 21:42):  

Pues como dice el anterior comentario al mío... TU NO VAS MUCHO DE COMPRAS NOOOOOOO??? Esa foto es del h&m, tienda que me encanta y que está especializada en hacer ese tipo de infamias (como la del espejo) con nosotras, ke somos unas tiernas criaturitas víctimas del consumismo occidental... Sin ir mas lejos, la Akis se calzo el otro día sus botas de cazadora a ver que cazaba (que redundanciaaa) en esta tiendecita... Me cargue de mucha paciencia y de una tonelada de falditas, todas monííííííííííííísimas y no podría decir cual me kedaba mejor, pero en la tienda, joder... xk cuando llegue a casa parecía ataviada como Lina Morgan en una de sus momentos más cómicos... En fin, nos vamos de compras??? ;-DDDDDD



Anonymous Josep (27/08/2005 16:07) dijo (10/11/05 21:43):  

Estooo... Digamos que yo SÍ que piso muuucho (pero que mucho) el H&M, el Zara, el Mango, el Cortefiel, el Oysho y el Women's Secret, pero no me fijo en los espejos ya que mi función principal consiste en aguantar bolsas, juas juas juas...

Un truco de mi wife, que cada vez lo pone más en práctica: comprar sin pasar por el probador (excepto lingerie, ya sabéis). Se lo lleva, se lo prueba en casa y si no le convence lo devuelve y arreando. Y una calorada o congelamienta que se ahorra, por no hablar de la cola del probador, que suele ser infernal. Una pregunta que me he hecho yo miles e incluso cienes de veces: ¿cuántas personas son necesarias para verificar que unos pantalones te quedan como para pegarte un tiro? No, lo digo por las excursiones organizadas a las puertas de los probadores. ¿Realmente es necesario arrastrar allí hasta a la abuela con la mecedora y el canario para que te digan si lo que te pruebas te sienta bien o no



jajajaja.... no sé. Yo es que prefiero ir sola de compras, cuando voy acompañada siempre compro peor. Los hombres..... que me ponéis de los nervios con vuestros ojos en blanco!!!! jajaja



El vuelo de la avutarda. Periodismo de andar por casa
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