El vuelo de la avutarda

 

12.8.05

Mi trituradora y yo

Me he comprado una trituradora de papel. ¿Y para qué?, se preguntará alguno. Pues para triturar papel, contestará el Pero Grullo que llevo dentro. Tras la preceptiva y merecida colleja, responderé con un poco más de soltura: resulta que tengo la costumbre de pagar todas mis compras con tarjeta de crédito, aun cuando el importe de la misma es irrisorio (léase dos o tres eurillos al comprar en el Eroski, Mercadona o Carrefour). De esta forma no me preocupo por el dinero en efectivo que llevo encima. Llámame comodón, también.

Pero esta comodidad, como todo en la vida, tiene su contrapartida. Como todo el mundo te entrega un pequeño justificante por cada pago con tarjeta que realizas, pues acabo el día con varios kilos de más. No es que esté gordo, como algún médico ignorante me ha observado en reiteradas ocasiones. Son los justificantes, que me hacen pesar más de la cuenta. Los hay de papel térmico y de carboncillo, que al par de días lo que había impreso ya no se ve y acabas que ya no sabes si el DVD que compraste era de Playhouse Disney o de Playboy Danny.

De hecho, cuando por la noche me quito la ropa para ir a dormir aparecen, arrugados, justificantes por todas partes: en la culera del pantalón, en el bolsillito de la camisa, enrollados en los cordones de los zapatos, doblado dentro de los calcetines, en la cartera, en el bolsito que ahora llevamos todos los tíos (ya se nos pasará la moda, ya...). Un día me miré al espejo y descubrí con sorpresa mi parecido físico con Lucrecia. Luego resultó que las trencillas estaban hechas con justificantes de pago con tarjeta, que se me habían enrollado en el pelo.

Luego viene lo peor. Porque sacar los justificantes arrugados cual kleenex tras el estreno de Titanic es relativamente sencillo, pero... ¿dónde los dejas? En casa intentamos habilitar un cajón donde guardarlos hasta haber comprobado el cargo en nuestra cuenta corriente, pero el armario acabó desfondado por el peso. Total, tampoco entendíamos cuánto ponía que nos habíamos gastado, así que no tenía sentido cotejarlos con nada. Desde que no comprobamos nada, comenzamos a ser más felices, aunque los justificantes seguían apilándose.

Trituradora

Pero hasta aquí hemos llegado. Con mi trituradora no volveré a coleccionar papelitos. En dos días he dejado la casa que no la conoce ni su padre. Las mesas vuelven a ser de color madera, las sillas sirven de nuevo para sentarse, se puede caminar en contacto directo con el suelo sin necesidad de abrirse camino con un machete por la selva de la celulosa. En casa vuelve a entrar la luz del día por las ventanas. De hecho, ¡he redescubierto las ventanas! Y hasta he quitado los carteles de prohibido fumar que saludaban a mis amigos al entrar en casa.

Vistas las ventajas de la maquinita, he llamado a mi hermano, que para algo es ingeniero, y entre los dos hemos rediseñado el trasto. Ahora incorpora un selector que permite triturar papel, o rallar queso o bien batir huevos a punto de nieve. Lo único que hay que tener en cuenta es no mezclar los ingredientes, porque una tortilla de justificantes se me antoja que puede ser algo pesada de digerir. Ahora que lo pienso, quizá con un poco de papel triturado, algo de queso fundido y un poco de clara de huevo creamos el pegamento del siglo XXI.

Voy a ver si me hago rico. Espero que la casa no se convierta en un banco de pruebas por mucho tiempo...

 

3 comentarios:

Anonymous Javi (13/08/2005 18:29) dijo (10/11/05 20:26):  

El otro dia me fui a meter la cartera al bolso y oi un ruido...........el bolso rasgo.La madre que me parioooooooo la cartera hasta arriba.La gente me dice..to eso son billetes? billetes? digo yo.Recibos de to.del banco,de gasolina,de restaurantes,........... Empece a sacar recibos ,en serio,hace un par de dias estaban colocados cronologicamente hasta que fui a parar al 11 de marzo.Que nos ocurre? por que los guardamos? tal vez pensamos que nos lo van a devolver por tenerlo ahi o que realizaran un sorteo con ellos.Bobos que somos bobosssssssss.Lo mio es materno.... hijo,guarda los recibos por si acaso,no sea que............ Y las cuentas de los restaurantes? Yo ya descubri para que las guardo,cuando me da hambre las miro y me recreo en los chuletones o en el pulpo a la gallega(soy asi) Tranquilo Josep que nos pasa a todos.tenemos mania de coleccionar cosas inecesarias y lo que si debemos coleccionar(los billetes de 50) no lo hacemos. Un saludo mu fuerte de tu amigo Javi PD: (te debo una llamada,soy la polla)



Anonymous Akira (14/08/2005 18:12) dijo (10/11/05 20:26):  

Vamos a ver... y digo yo que no te habras comprado esa maravillosa y fantastica trituradora de papel porque te apetecia??? por hacer gasto mas ke nada, pk los papelitos se pueden hacer cachitos y tirarlos a una bolsita o si kieres su destruccion total y completa los vas echando pokito a poko por la taza del bater (joder ke cutre, ke ha kedao esto)... Creo que esta adquisicion tuya demuestra ke eres el icono del consumismo occidental.
PD.: Creo que todo esto se deriva de los libros de psicologia y paranoias varias producto de las noches de verano madrileñas xDDDDD



Anonymous Josep (14/08/2005 23:24) dijo (10/11/05 20:27):  

La Akis sastropeao :-DDD



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