El vuelo de la avutarda

 

28.8.05

Fingiendo ser un tronco

Existe en el mundo un país con algo menos de nueve millones de habitantes dispuesto a conquistar al resto del planeta, y los demás se lo estamos poniendo fácil: les estamos abriendo las puertas de nuestros rincones más íntimos sin siquiera apercibirnos. Suavemente se están deslizando entre nosotros. Manejan nuestra vida desde hace años, y cada vez en más aspectos. Lo que no consiguieron los grandes imperios por las armas lo lograrán ellos con las artes más sibilinas. Vamos a repasar un día cualquiera de la vida de una vecina cualquiera, pongamos que hablo de Madrid:

Esta mañana, a las 7:00, a Ingrid la despierta una suave melodía de Roxette que la chica tiene programada en el móvil: "It must have been love". Se encuentra fatal: le duele la cabeza y la frente le arde. Decide tomarse la temperatura. Tras rebuscar entre los cajones de su mesita de noche, encuentra el termómetro. Se levanta cuidadosamente el pijama y espera con el aparatito bajo la axila. 39ºC. Fiebre. No está en condiciones de trabajar. Se toma un antipirético y enciende la radio. Suena algo de Ace of Base. Desde luego, no les darán el premio Nobel de Literatura por las letras de sus canciones, pero el ritmo de medio tiempo la anima un poco.

Recostada en la cama, coge el móvil y llama a la oficina para avisar de su ausencia. Se encuentra realmente mal. Por hacer algo, pone en marcha la tele. Aparece en pantalla una película de Irgmar Bergman, perfecta para que Ingrid vuelva a los brazos de Morfeo. Ella dirige su mirada hacia los posters de sus ídolos de juventud, que todavía decoran la pared de su habitación: Björn Borg, Stefan Edberg, Mats Wilander... El tenis siempre fue su pasión, hasta que se rompió los ligamentos. Colgada en la pared, conserva su raqueta. Mirando las cuerdas de la que fue su mejor amiga, acaba durmiéndose.

Se ha hecho de noche. Ingrid se encuentra perfectamente. Es viernes y tiene ganas de salir. Se hace un par de trenzas para recogerse el pelo. Aquella maldita serie que veía en la tele cuando era pequeña, finalmente, hizo mella en ella. Se dirige hacia el coche, pero antes de abrirlo se lo piensa mejor. Llama a un taxi para que la recoja. No quiere tener problemas a la vuelta. Aprovecha la espera para tirar la basura. Al cabo de unos minutos, el taxi aparece. Es un vehículo amplio y confortable que la llevará justo a las puertas de un club donde suena algo de The Cardigans. Ingrid entra en el local y pide un vodka con naranja. La noche es joven...

Hasta aquí, un día cualquiera de una vecina cualquiera. Mientras revisamos de nuevo su jornada, iremos ampliando algunos conceptos:

A Ingrid, cuyo nombre proviene de la tribu bárbara de los ingviones, descendiente del dios escandinavo Ingvi o Ingwarr, la ha despertado su móvil Sony-Ericsson con una melodía de la formación nórdica Roxette. Ha rebuscado en su mesita de noche Ikea un termómetro con que medirse la temperatura y, tras retirarse el pijama comprado en una tienda de Hennes and Mauritz (también conocidos como H&M), ha utilizado la escala establecida por Anders Celsius y compuesta por grados centígrados para constatar que tenía fiebre.

Tras usar nuevamente su móvil escandinavo, ha encendido la radio para escuchar música provinente del Norte de Europa, precisamente del lugar donde se conceden los premios que nunca recibirá ese grupo de hip-hop, y se ha dormido entre cine y deporte de una misma nacionalidad... Al despertarse, se ha peinado como Pipi Calzaslargas, ha evitado coger su Volvo y mientras arrojaba la basura en un contenedor instalado por Centralsug, que mantiene igual de limpia Estocolmo que Madrid, ha llegado un taxi Saab que la ha llevado cómodamente hasta un club en que sonaba otro grupo del país de Abba. Allí, le han servido un Absolut Vodka con naranja.

Enumerando: Ingrid, Ericsson, Ikea, H&M, Anders Celsius, Ace of Base, Alfred Nobel, Irgmar Bergman, Björn Borg, Stefan Edberg, Mats Wilander, Pipi Langstrump, Volvo, Centralsug, Saab, The Cardigans, Absolut Vodka. Todo un día en Suecia, sin moverse de Madrid. ¿La magia de la globalización, o acaso colonización?

Dice el Diccionario de la RAE que la expresión "hacerse el sueco", además de significar coloquialmente desentenderse de algo o fingir que no se entiende, proviene no del gentilicio de Suecia, sino del latín soccus, que equivale a tronco o tocón. Estos europeos venidos del confín nórdico serán de madera, como algún día debieron ser sus mesas y estanterías, pero tienen la cabeza muy bien amueblada: lo que no consiguieron armados con unos cuernos y a bordo de espantosos barcos vikingos, lo están logrando con el comercio. En tiempos lejanos alcanzaron el Este de Europa y llegaron a atacar Bizancio, pero hoy han sabido conquistar el Globo por la vía más moderna. Detectaron nuestro gusto por el consumo y en él hallaron nuestra brecha. Estamos en sus manos. Yo, por si acaso, voy ensayando la coreografía de Abba en Waterloo.

Suecia

 

5 comentarios:

Anonymous Akira (28/08/2005 23:07) dijo (10/11/05 21:50):  

Bueno como ke mi tequieroparatuespalda no era para ti??? Eraaaaaaaaa para tiiiiiiiiiii!!! jejejeje. Me ha encantado este ejercicio tuyo... Seguro competira con los míos en las pruebas de selectividad futuras ;-DDDD



Jo, has hecho una tesis de lo más currada, además de que has escrito correctamente todos los nombres... eso tiene su mérito, eh. La verdad que es de sobra conocido la invasion made in china, pero lo de los suecos es más sutil y parece que muy efectivo, mi teléfono es sony ericsson y me hago la sueca con el (como ya te he dicho) jajaja.... Muy bueno, enhorabuena. Un besiño a golpe de lunes.



Anonymous Josep (29/08/2005 16:44) dijo (10/11/05 21:51):  

Aduladoras que sois, coñe... Me se cae la babita a puñaos al releerlo. Sí que me quedó bien cerradito el texto, sí. Hala, ¡arriba la autoestima! Y gracias.



Anonymous Playasalve12 (06/09/2005 17:05) dijo (10/11/05 21:52):  

hola de nuevo jeje k pena k en ese mapa no venga mi ciudad y mi pueblo xk es precioso viva cantabria y viva mi pueblo laredoooooooooo. jeje muy lindo tu espacio megusta besos



Anonymous zuuuuuuunk dijo (18/4/06 00:58):  

jejeje si eso es conquistar el mundo...

Entonces si enumeramos todos los descubrimientos, productos, inventos, etc que hicieron los japoneses.. Tendriamos que pensar que estan para conquistar el universo....



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