El vuelo de la avutarda

 

18.7.05

Un día muy largo...

"Hay días estrechos como calles. Sucede que me canso de ser hombre”. Esta cita, que no recuerdo a quién pertenece (se admiten chivatazos) resume con bastante precisión cómo me siento a estas horas del día. ¿Sabes uno de esos días que dices “pa qué me he levantao”? Pues eso.

Todo ha comenzado esta mañana, una soleada mañana que presagiaba un día espléndido. Me he levantado de buen humor y no me dolía la hernia. He ido a la cocina, he preparado un capuccino para mi mujer y yo me he tomado un red bull, porque tenía mucho sueño pero ansiaba exprimir el día al máximo. Hemos decidido salir sin rumbo fijo, con una mesa de camping, una cesta de picnic y una ensaladilla rusa en el maletero. Algo más tarde, subíamos la collada de Toses, con la idea de tomar algo en el hotel-restaurante donde hace cinco años pasamos unos días de vacaciones.

Al llegar allí, la primera decepción del día: cerrado por reformas. El lugar, en pleno Pirineo, figura en la hoja de ruta de muchos motards de Catalunya. Por ese motivo, la explanada que hay frente al edificio está lleno de motoristas. Les pregunto. Al parecer, ha habido un cambio en la propiedad del hotel-restaurante y no acaban de aclararse con la reapertura. Me recomiendan ir a Fornells de la Muntanya, donde comeremos de coña. Pero es demasiado pronto y decidimos encaminarnos hacia la cercana estación de esquí de La Molina, tomar algo y continuar hacia Puigcerdà.

Ya que estamos en Puigcerdà, cruzamos los arcos que ¿separan? España de Francia, porque sabemos que a lo largo de la carretera que corre por la línea de los Pirineos hay muchas zonas de picnic, y así podremos parar cuando sea hora de comer. Luego seguiremos hasta Perpignan y de allí hasta casa por la autopista. A los 2km de haber pasado la frontera, se endurece la dirección del coche y comienza a subir la temperatura. Las luces del cuadro me instan a parar el motor inmediatamente. No me lo pienso ni un segundo. Detengo el vehículo en el arcén y coloco los triángulos.

Se ha roto la correa del alternador. Maravilloso. Llamo a mi compañía de seguros. Estoy en Francia, pero mi móvil todavía no ha entrado en roaming. Afortunadamente, la grúa tampoco. Tras explicarle a la chica que me atiende desde Madrid hasta qué punto estoy en Francia pero como si no, me confirma que me enviarán asistencia sin problema. Respiro aliviado. Tras una eterna espera, cargamos el coche y, buscando un lugar donde dar media vuelta, Orange France me envía un sms de bienvenida y me ofrece sus servicios en Francia. A los 10 minutos, cruzamos la frontera.

En la base de la grúa, me cuentan que trasladarán mi coche a un concesionario pasado mañana, porque mañana es festivo local en Puigcerdà. Mis ojos deben parecer dos platos robados de un restaurante de lujo, porque los gruístas comprenden el problema. Me invitan a que consulte con mi aseguradora si es posible que trasladen mi vehículo a otro municipio. Puestos a pedir, pregunto por teléfono si es posible que me lo dejen en el taller que tengo al lado de casa. Desde mi aseguradora, tras comprobar que existen casi 160km de distancia, me dicen que no hay ningún problema, y que ponen a disposición de mi familia un taxi para que podamos volver a casa. Como allí al lado tenemos el tren, en principio declino el ofrecimiento pero pregunto qué trámite debemos realizar para recuperar el importe del billete.

Nos despedimos del coche y de los gruístas. Cogemos lo imprescindible. Caminamos hacia la estación de tren. Al llegar allí, nos encontramos con una verdadera estación fantasma, sin nadie a quien pedir una factura por unos billetes. Empiezo a darme cabezazos contra la pared, pero me detengo porque me parece oír un ruido. Es el timbre de mi móvil. Desde la compañía de seguros se extrañan de que haya rechazado la oferta del taxi, y yo les tomo la palabra al vuelo. Nos quedamos allí hasta que, por fin, llega un taxista sumamente amable, que se identifica debidamente.

Viajamos de vuelta hacia casa charlando, como es preceptivo en estos casos, acerca de lo ocurrido y sobre la fiabilidad de los coches de hoy en día. Yo me aprovecho de su experiencia para informarme de la situación actual del mercado del motor. En un momento dado, por curiosidad, le pregunto al taxista cuánto nos hubiera costado la carrera desde Puigcerdà hasta casa, como particular. Él me comenta que habrían sido unos 180 euros. El taxista despotrica sobre la persona que le organiza las carreras de este tipo. Mi cabeza comienza a darle vueltas a las relaciones comerciales entre empresas que hemos iniciado de manera involuntaria.

Cuando por fin llegamos a casa, mi mujer introduce la llave en la cerradura. No abre. Por descuido, alguien ha dejado puesta una llave en la otra cara de la puerta. No puedo creérmelo. Comienzo a pensar formas de suicidarme. Mientras, mi mujer, algo más creativa, traza con ayuda de los vecinos un plan de abordaje de ventana a ventana, aprovechando parte de los voladizos del tejado. De esta forma, ella intenta acceder a las ventanas de nuestra casa, pero todas están o cerradas o abiertas en posición de ventilación, de modo que no hay nada que hacer.

Llamamos a un cerrajero sacado de la guía QDQ que nos presta el vecino, y esperamos sentados en su jardín. La broma nos costará 170 euros. Digo que adelante, y mientras hablamos de todo un poco el vecino nos pregunta por el seguro de nuestra casa. Ni mi mujer ni yo llevamos el teléfono de nuestra aseguradora, pero mi mujer llama a otra empresa del ramo que le da el teléfono de un cerrajero que trabaja con todos los seguros habidos y por haber. De esta forma, cuando por fin estemos dentro de casa sólo habremos pagado 50 euros, porque ha sido necesario cambiar el bombín. Mientras mi mujer obsequia con una botella de brut Barrocco a los vecinos, yo me estiro en la cama. Ha empezado a dolerme la espalda. Al final, ha sido el día el que nos ha exprimido a nosotros.

’Tormenta’, por Leonardo Da Vinci

 

4 comentarios:

Anonymous Akane (18/07/2005 09:45) dijo (10/11/05 17:56):  

menudo dia más ajetreadoooo i emocionantee jajjajajaa, pero bueno llegaste a casita bien (con un poquito de dolor de espalda y eso) ahhh la frase esa de " Sucede que me canso de ser hombre” es una Frase extraída del poema "Walking around" de Pablo Neruda pero conzco la frase, de una cansion de extremoduro, que tambieb dice: "se que tengo una estrellita pequeñita pero firme" y tu tambien la tienes siempre te acompañaaa(sino como que vino la grua hasta francia????????????) ahhhhhh y en lugar de pagar 170 solo 50 !!!!!juer que suerte¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ más suerte habria sido no tener problems pero la vida es asi siempre hay imprevistos y dentro de lo que cabe tu has tenio mucha suerte peor suerte hubierais podido correr jejeje muakassssssss y descansa tu espaldita que hay que mimarla muchooooo. Pd. si quieres el poema pidemelo que lo tengo muakasss



Anonymous Josep (18/07/2005 12:18) dijo (10/11/05 17:56):  

Gracias, Akane, por el chivatazo (y por estar ahí). Sin embargo, releo el poema de Neruda y no se corresponde completamente con el texto que yo escribo, de modo que me imagino que la cita tal como la transcribo yo pertenece a mi profesor de literatura Ramón Bermúdez, una de esas personas a las que debo mi amor por la letra impresa. Ya no recuerdo exacatamente cómo fue, pero recuerdo haberlo leído en la pizarra así y se me quedó. O quizá el hombre lo escribió en dos momentos diferentes de la clase y fue mi sentido poético de la vida el que decidió aunar ambas frases, dándoles como conjunto un sentido diferente. En cualquier caso, esta cita me ha acompañado desde que tenía 16 años, así que al final le he cogido cariño. Y, sí, tendré una estrellita pequeñita pero firme, pero hay que reconocer que últimamente se dedica a brillar por su ausencia. Con este calor, estará de vacaciones...



Anonymous Javi (18/07/2005 15:00) dijo (10/11/05 17:56):  

Asssssss que lista es mi Akane,muackssssssssssss Y otro beso par ti,perillita que luego te pones to celoso Lo de Neruda no lo se. Pero lo de sucede que canso de ser hombre,eso lo dijo(y lo se de buena tinta) Bibiana Fernandez. tnto,tanto con la historia y luego na.eso pasa en las mejores familias.yo me tube queTirar del balcon de mi novia(casi 4 metros)por que me dejo encerrao.jajajajajajajaa. una mala tarde la tiene cualquiera,josep(esa frase es de chiquito)y como te dije ayer,de aqui a un mes te reiras de esto(aunque mas se rio el cerrajero) prepara mas excursiones sin ningun miedo con tu familia,veras como disfrutais. un saludo de tu hermano,que te quiere javi



Anonymous Tiffani (18/07/2005 19:06) dijo (10/11/05 17:57):  

Ains, como me recuerda a mi!!! Te acuerdas de como me quede encerrada en la oficina??? Fue al principio de conocernos en el canal... que mal rato. Un besito pal Sheriff !!!!



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