El vuelo de la avutarda

 

19.6.05

Lo difícil es mantenerse

Se lo hemos oído decir a todo el mundo. Es un lugar común: lo difícil no es comenzar, sino mantenerse. En todos los aspectos. Comienzo a ir al gimnasio el día 2 de enero; el 3 decido que debo darme una tregua para no castigarme el cuerpo. El lunes empiezo el régimen, que me durará hasta el martes por la noche, cuando la tableta de chocolate me llame a gritos desde la cocina. Esta vez sí que acabaré el puzzle que comencé cuando iba a primaria... lo terminaré mientras hago ejercicio y me mantengo a régimen.

Existe en el mundo un mal habitual: todos emprendemos muchas tareas, seguimos muy pocas y apenas acabamos alguna. Yo siempre he pensado que si no fuera por el orgasmo, la mayoría lo dejaríamos a la mitad, por vagancia. Y, ahora que lo pienso, algunos ni siquiera sabiendo que podría existir algo llamado orgasmo siguen más allá.

Todo se abandona. El primer día todo es ilusión. A los dos días, desidia. Porque no es ni siquiera cansancio. Es que no tenemos ganas ni de cansarnos. Todo es apatía, abulia, pasotismo. Yo vivo cerca de una ciudad en la que se construye mucho y no se mantiene nada. Y los espacios públicos nos duran en buenas condiciones lo mismo que tarda la comitiva en despejar la zona después de que las autoridades hayan cortado la cinta inaugurando el nuevo lugar.

Los meses de enero y septiembre se consideran hoy en día los que inician ciclos vitales. (Inciso: tantos siglos mirando cuándo sembrábamos las patatas y cuándo se apareaban los animalillos para acabar así.) En estos meses, se editan miles de coleccionables que convierten los minúsculos quioscos de prensa en completísimos grandes almacenes de lo cutre miniaturizado. Afortunadamente, somos incapaces de culminar cualquier propósito inicial, porque de lo contrario íbamos a necesitar como cinco casas para albergar todas las tonterías que se lanzan a la venta. Lo mejor del caso es que los mismos editores de coleccionables saben que nadie acaba sus propuestas, y dejan de fabricarlas a los pocos números de haber comenzado.

En Internet pasa exactamente igual. Te encuentras páginas en las que el desdichado que las puso en marcha dice “a partir de ahora...” y miras la fecha de edición y ves que aquel intrépido muchacho de entonces hoy tiene ya edad de flirtear con tu abuela. Yo mismo estoy utilizando los blogs como terapia de corrección, a ver si me acostumbro de una vez por todas a escribir un poco cada día y, aun así, recién comenzado este improvisado diario, ya tengo algunas lagunas.

Continuaría un rato más; de hecho he empezado con muchas ganas, pero línea a línea se me han ido pasando... Qué se le va a hacer.

 

2 comentarios:

Anonymous Akira (19/06/2005 14:54) dijo (31/10/05 12:54):  

Uy... no sigues escribiendo más, eso es apatia, abulia y desidia!!! Cierto es estreinyer in de naich mio ke lo importante es mantenerse, en TODO... no importa cuanto tiempo te haya costado conseguir tu fin, ni el tiempo que hayas invertido en tu empresa, lo importante es ke se conserve ese status. Voy a ver si sigo en mi estado de total vagueria absoluta ke taaaaaaaanto me cuesta mantener, es una ardua tarea eso de no dar ni chapa eh???
Un besote para tu hernia desde los madriles... XDDD
^_^



Anonymous in_stereo_05 (19/06/2005 22:37) dijo (31/10/05 12:55):  

Jajaja, parece una pelicula con creditos , mi space? :D, pues si, puede que si la verdad.
Por cierto, buen space, temas profundos, pero profundos eh!, mare meua, salu!



El vuelo de la avutarda. Periodismo de andar por casa
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