El vuelo de la avutarda

 

14.6.05

Algunos himnos personales para horas bajas

Los sonidos del silencio

Hola, vieja amiga oscuridad. He venido a hablar contigo otra vez porque me llegó sigilosamente una visión y dejó su semilla mientras yo dormía. Y esa visión que se quedó en mi cerebro sigue ahí, en el sonido del silencio.

Entre sueños sin descanso fui caminando solo por estrechas calles adoquinadas. Bajo la luz de una farola volví la cabeza hacia la neblina y mis ojos fueron impactados por el flash de una luz de neón que salpicó la calle y tocó el sonido del silencio.

Y en la desnuda luz vi como diez mil personas (quizá eran más). Gente hablando sin decir nada. Gente oyendo sin escuchar. Gente escribiendo canciones que nadie cantará. Nadie osó romper el sonido del silencio.

“Imbéciles” –les dije– “¿no os dais cuenta de que el silencio crece como el cáncer? Oíd las palabras que os enseño; tomad los brazos que os tiendo”. Pero mis palabras cayeron como gotas de lluvia silenciosa, y dejaron su eco en los pozos del silencio.

Y la gente adoró a ese dios de neón que crearon, y la señal proyectó su aviso con las palabras que se iban conformando. Y la señal dijo “Las palabras de los profetas están escritas en las paredes del metro y en las casas de tu alrededor” y lo susurró en los sonidos del silencio.

(Texto original de Paul Simon y Art Garfunkel)

 

Soy una roca

Un día de invierno de un profundo y oscuro diciembre. Estoy solo, mirando por la ventana hacia la calle, hacia un manto de nieve que cae fresca y silenciosamente. Soy una roca, soy una isla.

He construido muros, fortalezas anchas y poderosas que nadie puede penetrar. No necesito a nadie. La amistad solo causa dolor. Desdeño toda risa y todo amor. Soy una roca, soy una isla.

No me habléis de amor. Ya he oído esa palabra antes. Está ahí, durmiendo en mi memoria. No voy a perturbar el descanso de unos sentimientos que ya han muerto, si nunca los he amado ni los he llorado. Soy una roca, soy una isla.

Tengo mis libros y mi poesía para protegerme. Me escudo en mi armadura. Oculto en mi habitación, a salvo en mi útero. No toco a nadie y nadie me toca a mí. Soy una roca, soy una isla. Y una roca no siente dolor. Y una isla jamás llora.

(Texto original de Paul Simon y Art Garfunkel)

 

Puente sobre aguas turbulentas

Cuando estés harto y te sientas pequeño, cuando las lágrimas invadan tus ojos, yo las secaré. Yo estoy a tu lado cuando las cosas se ponen feas y no encuentras a los amigos. Como un puente sobre aguas turbulentas, me tienes a tu disposición.

Cuando estés acabado, cuando estés en la calle, cuando la noche caiga yo te reconfortaré. Me prestaré para cuando caiga la oscuridad y el dolor lo invada todo. Como un puente sobre aguas turbulentas, me tienes a tu disposición.

Zarpa, chica de plata. Navega. Ha llegado tu momento de brillar. Todos tus sueños van en camino. Mira cómo brillan. Si necesitas un amigo estoy navegando tras de ti. Como un puente sobre aguas turbulentas, seré tu tranquilidad. 

(Texto original de Paul Simon y Art Garfunkel)

 

Gloria

Tú que me has visto caer al suelo. Tú que siempre me has encontrado en las noches de luna llena durmiendo en tu sofá. Tú me ayudas sin prisa. Si es necesario dejas lo que tienes. Me abres siempre la puerta para que no me quede en la calle.

"Nos hacemos viejos, pero no hay prisa", me dijiste entre copas, colocados como casi siempre, sin un duro pero con estilo. No deseo otra cosa que mi mundo, mis amigos, y la vida no me molesta mientras tenga un rubio entre los dedos.

Gloria, gloria por ti. Todos los años que vivimos los he guardado escondidos en un cajón. Siempre tendré un lugar donde irte a buscar si es que te encuentro a faltar.

(Entre viejos poemas de la gloria del pasado he encontrado esta historia de nuestra amistad, que quizá habías olvidado.)

(Texto original de Sau)

 

Insurrección

¿Dónde estabas entonces cuando tanto te necesité? Nadie es mejor que nadie, pero tú creíste vencer. Y si lloré ante tu puerta de nada sirvió. Barras de bar, vertederos de amor, os enseñé mi trocito peor: retales de mi vida, fotos a contraluz. Me siento hoy como un halcón herido por las flechas de la incertidumbre.

Me corto el pelo una y otra vez. Me quiero defender. Dame mi alma y déjame en paz. Quiero intentar no volver a caer. Pequeñas tretas para continuar en la brecha. Me siento hoy como un halcón llamado a las filas de la insurrección.

(M. García García-Pérez)

 

 

3 comentarios:

Anonymous Nimrod_85 (14/06/2005 10:52) dijo (31/10/05 12:46):  

te metisto un susto o k???



Anonymous Nimrod_85 (14/06/2005 13:28) dijo (31/10/05 12:46):  

tranki,coge lo ke kieras ,yo hice lo mismo, d original tiene poko lo mio



Anonymous Akira (14/06/2005 23:47) dijo (31/10/05 12:47):  

JELOU EBRIBADI!!! XDDD
Te dejare un "algo" de mis horas bajas (que ya sabes que son muchas):
"Después de un tiempo uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma... Y uno aprende que el amor no significa recostarse y una compañía no significa seguridad."



El vuelo de la avutarda. Periodismo de andar por casa
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